Las plantas de interior no fallan por falta de agua, sino por exceso. En departamentos con poca ventilación, el riego excesivo y el mal drenaje son las principales causas de raíces podridas y hojas amarillas.
Claves para plantas de interior sanas
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Usar sustratos aireados y drenantes
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Regar solo cuando el sustrato esté seco
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Evitar platos con agua estancada
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Fortalecer raíces y suelo, no solo hojas
Mantenimiento ideal
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Aplicaciones suaves cada 10–15 días
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Alternar productos para suelo y follaje
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Priorizar soluciones biológicas
Una planta bien cuidada en interior crece más lento, pero de forma estable y duradera.
